Redacción contracultura
SAN SALVADOR- Hace 95 años el Volcán de San Salvador hizo erupción y causó un terremoto que produjo daños a varios municipios, a continuación presentamos una serie de fotografías que retratan ese día de Corpus Christi, el 7 de junio de 1917 día que el "Boquerón" escupió fuego.
Antes de la erupción había una laguna en el cráter del Boquerón que era navegable y paseo obligado de los turistas nacionales o extranjeros que visitaban el volcán
Cuando dio inició el proceso de erupción la laguna sufrió un proceso acelerado de calentamiento, el agua terminó por hervir y evaporarse, mientras en el centro de la misma se comenzó a formar el "Boqueroncito".
En la imagen se ve el "Boqueroncito" en el centro de la laguna, mientras el agua está alcanzando su punto de ebullición; debemos señalar que el fotógrafo estaba en un volcán que iniciaba su erupción, este tipo de fotografías en el siglo XIX requerían una exposición lenta, acompañada de una buena dosis de valentía, nervios de acero y un ligero desprecio por la seguridad personal.
Acá se puede apreciar tomas de las primeras fumarolas, sobre todo en el cráter principal, la laguna ya no existía cuando fueron captadas estas imágenes.
La erupción no fue de forma violenta sino que gradual y lenta, lo que motivó a que algunos “turistas” aventureros y curiosos se acercaran al cráter principal. Todo parece indicar que la curiosidad por los percances ha sido característica de los salvadoreños a pesar del peligro que representaba.
Una toma del campo de lava que ya se había formado y que alcanzó hasta la zona que hoy es conocida como “El Playón”, donde posteriormente los escuadrones de la muerte arrojaban los cuerpos de sus víctimas duran el periodo del conflicto armado y donde se supone fue arrojado el cuerpo del poeta salvadoreño Roque Dalton asesinado por el Ejército Revolucionario del Pueblo que dirigía Joaquín Villalobos.
Un hombre observa la lava petrificada que arrojó el volcán.
La lava petrificada llegó hasta Quezaltepeque obstruyendo en algunos puntos la vía del ferrocarril que hacía el recorrido San Salvador-Quezaltepeque.
La siguiente fotografía muestra algunas de los refugios improvisados construidos por los damnificados para albergarse de las inclemencias de la intemperie, recordemos que el clima era significativamente más fresco que en la actualidad y en el mes de junio el invierno ya se estaba instalando.
El Parque Dueñas, ahora Parque Libertad, quedó en mal estado tras la erupción.
Estampas de la destrucción en la ciudad, en la 9a. Calle Oriente, en el interior del Teatro Colón y las barracas levantadas en la Avenida Peralta. El Teatro Colón fue construido un año antes, en 1916 al lado del Café Nacional, a los pocos meses de inaugurado era reconocido sitio de reuniones sociales y entretenimiento, debido a sus espectáculos de ópera y demás conciertos, fué destruido por un incendio desatado la noche del 7 de junio de 1917 a raíz del terremoto.
Una casa destrozada en la cuarta calle oriente y la destrucción que asoló al barrio La Vega.
UN POCO DE HISTORIA
donde se baja al Boqueroncillo.
Mediante un litigio que entabló el Abogado Luis Gómez Zarate el 3 de enero de 1998, se ordenó que los terrenos que ocupa el parque Nacional el Boquerón fueran devueltos al Estado Salvadoreño, mediante la anulación de los títulos de propiedad supletorios que obtuvo en 1991 la profesora Gloria Rubidia Durán, anulándose varias compraventas subsecuentes que se habían hecho del terreno de cinco manzanas a la sociedad Telesistemas, S.A. de C.V., y de ésta, una porción a Telemóvil de El Salvador, todo con el fundamento de que este terreno inmediato al cráter El Boquerón, en donde Jorge Sedan había construido un parque en el cual exhibía orgullosamente el logotipo del Canal Doce de televisión, fue comprado en 1942 por el Presidente de la República, Maximiliano Hernández Martínez, para fomentar EL TURISMO

